El tercer día para la Scuderia Ferrari en Jerez fue similar a las dos anteriores jornadas, con mucho trabajo en la adquisición de datos conciernientes al desempeño del nuevo bólido del 2012, que hoy tuvo su primera prueba con Fernando Alonso al volantes. Es por esto que los técnicos de la escuadra de Maranello no tomaron mucho en cuenta los tiempos, ya que se trata de un coche radicalmente diferente al del año pasado, tanto en términos de su filosofía en general y en algunos componentes específicos; sin hacerse dramas con respecto al séptimo mejor tiempo que Fernando Alonso alcanzó hoy, con un crono de 1.20.413.
Pat Fry, director técnico de la escudería italiana fue enfático en esto tras su reunión con la prensa, al finalizar la sesión de hoy en el circuito español: “No hay razón para que tomemos el combustible, lo lancemos fuera y tratemos de buscar un tiempo rápido para sacar titulares en los periódicos”, dijo el ingeniero Inglés.
“Debemos tratar de maximizar los escasos doce días de pruebas a nuestra disposición. Ya hemos perdido un tiempo valioso cuando nevó en Fiorano: en el primer día aquí, Felipe tuvo que hacer todo el trabajo que podría haber realizado la semana pasada, aprovechando al máximo la oportunidad de la filmación promocional. Con sólo tres pruebas disponibles, el trabajo tiene que ser más comprimido en comparación con el año pasado. La línea base es buena y estamos trabajando con todo lo que tiene que ser tratado para encontrar el mejor equilibrio en el coche, sobre todo en las diversas fases de los distintos tipos de esquina. Las soluciones en las que estamos trabajando son bastante extensas y se puede decir que, prácticamente en cada carrera, estamos tratando con diferentes configuraciones. Aquí y en Maranello, estamos trabajando muy duro en el análisis de datos y también el uso del simulador con el fin de estar seguros de que podemos armar el mejor paquete posible”, expresó Fry.
Hasta ayer no hubo novedades, pero un fallo de naturaleza hidráulica afectó a Fernando Alonso durante la prueba de hoy, con una parada inesperada que duró alrededor de noventa minutos.
“Las partes llegan aquí desde la fábrica. Hay que evitar que este tipo de problema ocurra de nuevo. Desde un punto de vista de fiabilidad, el coche parece bueno, como lo fue en el pasado. En cuanto a rendimiento, sólo puedo decir que va a tomar un montón de análisis para poner todas las piezas del rompecabezas juntas”, añadió el ingeniero británico.
Con su enfoque pragmático de costumbre, dedicó a los fanáticos de Ferrari unas pocas palabras: “Todos estamos trabajando muy duro”.